jueves, 15 de octubre de 2015

La lógica del alemán

Sí, el alemán es un idioma difícil, pero no, no es imposible de aprender. Lo que más llama la atención de este idioma son sus palabras kilométricas, que pueden asustar al principio, sin embargo, cuando se descubre que no son más que palabras compuestas, todo se vuelve más fácil. Al fin y al cabo el alemán es muy lógico.

Es muy frecuente encontrar una de estas palabras kilométricas y bloquearse porque no sabemos lo que significa. Un truco muy sencillo es desmenuzar estos compuestos porque seguramente conocemos algunas de sus partes y si no, empleando la lógica podemos llegar a entender la palabra. Por ejemplo, Seerosenteich es un compuesto de See  (mar), Rose (rosa) y Teich (estanque). ¿Qué puede ser una «rosa de mar»? Para los alemanes es nada más y nada menos que un nenúfar, por lo que Seerosenteich significa estanque de nenúfares.

Como el español, el alemán cuenta con prefijos y sufijos para formar palabras derivadas. Uno de los sufijos que se aprenden primero es –ung, que se utiliza para formar sustantivos femeninos. Por su parte, el prefijo aus- significa terminar, por lo que aussprechen quiere decir terminar de hablar y ausschlafen, dormir todo lo que quieres. Otro prefijo muy productivo es ver-, que quiere decir equivocarse: verwahlen es confundirse al marcar un número por teléfono. Además, como el alemán es muy preciso, no tiene un solo verbo para «perderse», si te pierdes a pie, deberás utilizar sich verlaufen, pero si te pierdes conduciendo lo correcto es usar el verbo sich verfahren.

Veamos ejemplos más representativos de palabras alemanas kilométricas y cómo desmenuzarlas para deducir su significado:



Este mismo truco de dividir las palabras compuestas es aplicable a la pronunciación. En lugar de decir todo «de golpe», hay que dividir el compuesto y pronunciar palabra por palabra sin olvidarse de ninguna consonante. Si intentamos pronunciar todo a la vez, parecerá que tenemos una lengua de trapo como le ocurre a Braulio en Perdiendo el norte al intentar pedir una beca de investigación o Forschungsstipendium.


Esto es todo por hoy. Desde aquí quiero animar a todos aquellos que se están planteando estudiar alemán, pero que no se atreven, a que den el paso porque no es imposible en absoluto. Como hemos visto, se trata de un idioma muy lógico y preciso. Es verdad que no todas las palabras compuestas vienen en el diccionario, pero lo único que hay que hacer es identificar las palabras simples que las integran y perder el miedo a pronunciar tantas consonantes seguidas. 

Para los que ya sabéis alemán, ¿qué otros trucos utilizáis para aprender vocabulario o deducir el significado de palabras nuevas?

4 comentarios:

  1. ¡Totalmente de acuerdo! Mi técnica también es dividir las palabras kilométricas y utilizar mi «sexto sentido linguístico-traductoril» cuando desconozco alguna de ellas. La verdad es que en muchas ocasiones me dejo llevar por este. A lo largo de los años, me he dado cuenta de que es uno de los mejores amigos de un traductor. :-)

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    1. ¡Hola, Rocío! Yo creo que este es el truco más básico. Además, como somos traductoras y sabemos varios idiomas, podemos relacionar palabras de diferentes lenguas (en su caso, el inglés con el alemán porque son parecidos). Vamos, eso que llamas sexto sentido lingüístico-traductoril ;)
      ¡Gracias por pasarte y comentar!

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  2. La pronunciación es lo que más me está costando de momento, supongo que será cuestión de seguir estudiando

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    1. Claro, no te preocupes, lleva tiempo asimilar los sonidos del francés. Si te esfuerzas y prestas atención, mejorarás rápido tu pronunciación.

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